CRONICA DE ROTA
Siempre tengo la sensación de ir tarde a todos sitios. En parte porque es cierto, en parte porque siempre voy ansiado. Para evitar esta sensación de desasosiego, nos fuimos el sábado a Rota a localizar el lugar donde se realizaría el Triatlón, y de paso recoger el dorsal. De camino, paramos en el Decathlon, que se me habia olvidado el bidón y el portadorsal, y ya que estaba, compré un portatodo, un gorro para la natación, una bebida isotónica, un gel, una linterna, unos cordones autoblocantes….
Evidentemente, no me dio tiempo de recoger el dorsal porque llegué tarde, pero si que pude ver el recorrido y que una persona de la organización me lo explicara (aunque no me enterara de ná).
Con la tranquilidad de saber que no llegaría tarde, me levanté el domingo a las 7h. Desayuné y monté los bártulos en el coche. Llegué a buena hora para recoger el dorsal, dar una vuelta al recorrido en bicicleta y luego meterme en mi box a prepararlo. Afortunadamente, ya soy todo un veterano (jeje) y ya no me impresionó ver los cuerpos atléticos de la gente. Recuerdo que en Cádiz me acojonó ver como todo el mundo estaba fortísimo.
Sobre las 9h30, bajé a la playa. En ese momento estaban colocando las boyas, cosa que nunca habia visto hacer. Yo pensaba que para ser estrictos con la distancia irian con GPS o algo asi. Pues no, resulta que uno de la organización, desde la orilla, via movil, le iba diciendo al de la barca: “un poquito mas para la derecha, mas o menos por ahí, […], venga dejalo ahí mismo ya…”. Y claro, pasa lo que pasa con un método tan exacto: resulta que hicimos 1300 metros en lugar de los 750!!!!!
En fin, poco a poco todos nos fuimos preparando. Estiré bien, hice unos largos y a esperar. Al poco, la señal de inicio.
Tramo de natación.
La entrada de 350 personas en el agua al mismo tiempo es una sensación que casi merece un post por si solo. A mi me viene a la mente la peli de Spielberg del desembarco de Normandía. No tiene nada que ver, pero asi de curiosas son las semejanzas que le vienen a uno a la mente
Lo cierto es que salí tranquilo. La experiencia de Cádiz, asi como los numerosos entrenos en la playa del verano me daban la tranquilidad de saber que estos primeros metros son desagradables pero que una vez te haces un hueco, la cosa va rodada. Yo me encontraba bien, respirando bilateralmente cada tres. Iba perfecto. De pronto, a mitad de camino de la primera boya, miro para la derecha y veo a la gente de pie!!! No puede ser, la adrenalina me está haciendo delirar! Al poco me doy cuenta que las rocas están pegadas a mi barriga. De hecho, instantes después no podía avanzar por las rocas. Me pongo de píe, y me pongo a andar por el agua, a 200 metros de la orilla. Con dos cojones. Eso sí, me estaba reventando los pies, asi que me tiré el agua, y me fui desplazando por las rocas con las manos, hasta que volvió un poco de profundidad. En breve estaba nadando normal, pero me dolían las plantas de los pies a rabiar. Me emparanollé pensando que no podría correr después, que pondría una queja a la organización, en fin, me desconcentré un poco.
Al poco, estaba cerca de la primera boya. No tenía ni idea del tiempo que llevaba, ni de cuantos metros habria hecho. Pero si que me daba la sensación de haber tardado bastante. La segunda boya estaba cerca, asi que poco despues ya encaraba la orilla. Y esta parte final se hizo larga. No iba especialmente cansado, porque había mantenido un ritmo tranquilo, pero si que se me hizo larguisima. Finalmente, llegué a la orilla, y a correr hasta el box. En ese momento pensaba que lo había hecho muy bien. Luego la clasificación me ha demostrado que no, que salí el 246 (80%). Si lo comparo con Cádiz en cuanto a posición, es similar. Pero en cuanto a tiempo, estuve varios minutos mejor.
Transición Natación – Bici
Bien físicamente, fui hacia el box. En el camino me encontré a mis fans, y paré un par de segundos a saludarlos. Es lo menos que se puede hacer cuando se han levantado a las 8 un domingo.
Encontré bien el box, y a cambiarme. No he entrenado nunca esta transición, con lo que es normal que pierda mucho tiempo. Ya habrá momentos en que la mejore.
Tramo de Bicicleta.
Salí bien pertrechado, ansioso de coger ritmo y encontrar un grupo que me fuera bien. El circuito era demasiado técnico para mi, con muchas rotondas, así que iba a tener que reventarme en cada una de las 3 vueltas. En breve fuimos formando un grupo, que al llegar al primer giro de 180º se me escaparon… así que solo de nuevo. Al ir llegando al segundo giro de 180º, vuelvo a entrar en un grupo que iba volando. Al salir del giro, los vuelvo a perder. Que desesperación: tengo que entrenar con un grupo para saber rodar ahí, mejorar las rotondas y aprender a dar pedales de pie. Con esas mejoras, podría mejorar muchísimo mis tiempos en bicicleta.
Finalmente, formamos un grupo de tres. Yo me iba dando relevos con uno de los chicos, mientras el otro chupaba rueda. Conseguimos mantener un ritmo apañaete, y aproveché para beber un poco, y para zamparme el gel, que era la primera vez que lo probaba. Tenía la sensación de que me habían pasado cientos de competidores y que el tramo en bici me había salido realmente mal.
Al final resulta que no, que hice unos buenos 18 kilómetros y recuperé 18 puestos. Casi todos los que me adelantaron eran maquinas que me llevaban una vuelta al circuito de ventaja. Así que es para estar contentos.
Es verdad que el circuito no me iba nada bien, pero también es cierto que permitía que la familia te pudiera ver mucho, y eso es un gustazo. Mola pasar por al lado de ellos y que te animen tanto!!!
Transición Bici – Correr
Iba planteándome sacar los pies de las calas y salir descalzo, pero preferí no jugármela y entrenar esto algún día, mejor que pegarme un carajazo. Tal como entré a la zona de boxes, me quité el casco (cagada, porque hay que quitárselo al llegar al box). Y me gané mi primera tarjeta amarilla!! Coloqué la bici, me puse mis Asics estrenando mis cordones autoblocantes, y a correr.
Correr.
Salí a un ritmo tranquilo, sin ánimo de reventarme. Me notaba cansado, y con las piernas cargadas, así que opté por no forzar. Poco a poco, a medida que iba dándole vueltas al circuito, que era feo de solemnidad, me fui encontrando mejor. A medida que iba haciendo metros, pasaron las molestias de las piernas, y fui aumentando el ritmo. Asi hasta encarar la recta final, donde iba volao. Iba tan rápido que casi no veo a mi mujer, haciéndome gestos de que cogiera a mi pequeño, que estaba en la meta con los abuelos. Me paré, lo cogí, y entramos los dos en la meta como unos campeones, en 1h26´11”. Este tramo lo hice en 4:24 el kilometro, y me permitió adelantar otros 18 puestos, quedando el 210 de la general, y por tanto el 68, 85%.
En líneas generales, estoy contento. He realizado el mismo tiempo que en Cádiz, pero he mejorado la posición en la general en un 9%, y los tiempos por kilómetro en las 3 disciplinas, con lo que vamos avanzando.
Una vez pasado el subidón de haber llegado, saludado a unos pocos, y recogida la bicicleta, llegó el momento de volver para Cadiz. Y como había perdido mucho líquido, pues paradita en Romerijo para tomarnos un par de birras y unas buenas gambitas. Ahí si que quedé entre los mejores, pelando gambas como loco. Que gustazo mas grande!!!!